lunes, 13 de octubre de 2014

Canción de Hielo y Fuego III: Tormenta de Espadas

Otra vez con enorme retraso (perdonad, sobre todo tú Nieves), os traigo mi tercera revisión de la saga Canción de Hielo y Fuego. 
Empiezo contando que este tercera entrega es mucho mejor que la anterior, menos política y,  más guerra y acción. Lo más memorable sin duda son las bodas (¿sólo yo me muero por ir a una boda organizada por George R.R. Martín? A no, que en esas bodas puede morir cualquiera que vaya) y la desaparición de los Stark, por lo menos de momento, del tablero de la guerra. 


(*SPOILER*)

En esta entrega Daenerys se perfila como conquistadora y, sobre todo, liberadora de esclavos. Quizá su propia experiencia al ser vendida por su hermano hace que se sienta identificada con esa gran cantidad de gente tratada como simple mercancía. Sin duda empieza a pesar más dentro del tablero político de Poniente.

Los Lannister siguen con sus intrigas, haciendo que sean una de las familias más odiadas de Poniente. Ahora, muy amigos con los Tyrell, son sin duda los más poderosos. Stannis Baratheon ha vuelto a no ser una gran amenaza para ellos, pero no por ello se descuidan y, cómo si fueran Austrias, mediante bodas afianzan su poder. Pero se ve que las bodas en Poniente son de todo menos simples y previsibles.

De los Lannister también decir que por fin entiendo a Jaime y veo que en realidad no es malo porque sí, sino que en el fondo el "Matarreyes" es un héroe, a la forma de Poniente. Con lo cual, se ve que la maldad está repartida entre Tywin y Cersei, capaces de vender a Tyrion por nada.

Los Stark están desperdigados o muertos. Arya me cansó un poco, con eso de huyo y me pilla una y otra vez, pero al llegar a la Boda Roja me dio mucha peneja, y es que la pobre, como cualquier niña solo quiere a su madre. Sansa fue casada a la fuerza con Tyrion, y la pobre sólo llora y sigue esperando a ese caballero que la salve; la pobre no aprende. De Rickon no se sabe nada (y me molesta). Bran sigue persiguiendo su destino de encontrar al Cuervo de los Tres Ojos y volar. Los pobres me dan peneja. (No comentaré nada de Rob y Catelyn porque todavía estoy algo indignada con esa vulneración flagrante de las leyes que no tendrá castigo).

Stannis sigue con Melissandre y su Dios. Es el único que se se ha dignado a acudir a ayudar al Muro, pero se le nota más caído y desanimado. Pobre Stannis, el que es tan justo y que tampoco es que deseé tanto la corona, sólo lo hace porque es su deber.

Por último, he de decir que Jon Nieve y sus hermanos de la Guardia de la Noche han sido sin duda mi evolución favorita. Jon, traicionando sus votos por cumplir con una orden; Samwell convirtiéndose en "Mortífero"; la Guardia dándose cuenta de que los Salvajes son la última de sus preocupaciones; la aparición de los Otros... Esperando a ver cómo evoluciona todo esto. 

(*FIN SPOILER*)

Terminando, he de decir que con este libreo vuelvo a interesarme en la saga. Es largo, a veces tedioso, pero tiene grandes ratos en los que no puedes levantar la vista del tochaco de texto. Muy recomendable. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario